lunes, 14 de noviembre de 2011

El 'Chapo', el narcotraficante más poderoso del planeta


El 'Chapo', el narcotraficante más poderoso del planeta

El 'Chapo', el narcotraficante más poderoso


Empezó vendiendo naranjas en un pequeño pueblo del noroeste de México.

Ahora, a través del negocio ilegal del narcotráfico, es uno de los 55 hombres más poderosos del planeta, según la Revista 'Forbes'.
¿Por qué es tan difícil capturar a Joaquín el 'Chapo' Guzmán?
La pregunta se la formuló The New York Times al presidente de México, Felipe Calderón, en un editorial a mediados de octubre. Calderón respondió de inmediato: "Pues eso habría que preguntárselo a las autoridades aduaneras americanas... si el 'Chapo' estuvo en Los Ángeles, yo me pregunto ¿por qué no lo atraparon los americanos?".
A Calderón le urge detener al 'Chapo', considerado no solo el líder del cartel de Sinaloa y el narcotraficante más cruel y sanguinario de México, sino, además, el hombre más buscado del planeta, según la DEA.
Su nombre, famoso en Internet por corridos sobre sus andanzas (hay videos de grupos como Los Tigres del Norte), está en el listado de los más poderosos del mundo que publica Forbes. La revista lo ubica en la casilla número 55, arriba de nombres como el del nuevo presidente de la gigante de la tecnología Apple, Tim Cook y desplazando a los narcos colombianos que en los 90 ingresaron a ese listado.
Aunque el poder del 'Chapo' se conoce en México desde hace décadas, su apodo, que hace referencia a su baja estatura (mide 1,55 metros), empezó a robar titulares en los medios desde mayo de 1993, cuando protagonizó una fuerte balacera en el aeropuerto internacional de la ciudad de Guadalajara, donde fue asesinado el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.
Según las autoridades, la balacera fue provocada por narcotraficantes que intentaban matarlo y lo confundieron con el Cardenal.
El 'Chapo' huyó a Guatemala, donde fue luego detenido por el ejército de ese país y devuelto a México, por cargos de narcotráfico.
Fue recluido en el penal de Puente Grande, en Jalisco, de donde se fugó el 19 de enero del 2001, enlodando en un proceso por corrupción a cerca de 68 guardias y directivos de la cárcel. Fueron condenados por recibir sumas de hasta 20.000 dólares mensuales. Los implicados terminaron pagando entre 6 y 25 años de prisión.
Desde entonces, tanto expertos en seguridad como la oposición han acusado al gobierno federal de proteger al narcotraficante, quien según la DEA ha superado la influencia y el alcance criminal que tuvo en los años 80 el capo Pablo Escobar Gaviria.
"A diferencia de Escobar, el 'Chapo' no sólo importa cocaína, sino también marihuana, heroína y metanfetaminas, y no sólo lo hace a Estados Unidos, también las lleva a Asia y Europa", dijo el jefe de la oficina de la DEA en Chicago, Jack Riley, que agregó: "Si creían que la mafia italiana era lo peor en el crimen organizado, están equivocados, pues el 'Chapo' Guzmán se los come vivos".
En una entrevista al Chicago Sun Times, Riley dijo que el 'Chapo' tiene actividades empresariales en al menos 78 ciudades de Estados Unidos, y contacto con grupos delictivos en Liverpool (Inglaterra), para llevar hasta allá heroína, cristal y cocaína. Su negocio se expande por 23 países.
El jefe de operaciones de la DEA, Michael Braun, advirtió que, una vez que las operaciones del 'Chapo' se establezcan en Europa, la región tendrá que encarar los problemas que Estados Unidos enfrentó con la popularización del consumo de crack en los años 80.
Pero ¿cómo un hombre tiene en jaque a autoridades mundiales?
De gatillero a capo
Hasta 1989, el 'Chapo' fue lugarteniente del llamado 'capo de capos' Miguel Ángel Félix Gallardo, jefe del cartel de Guadalajara. Cuando Gallardo fue detenido, el 'Chapo' se unió a Amado Carrillo, socio de narcos colombianos y mejor conocido como el 'Señor de los Cielos', el líder del cartel de Juárez, el más poderoso de los que operaban en la década de los 90 en México.
La personalidad del 'Chapo' era escandalosa y demasiado visible para Carrillo, quien siempre manejó un perfil discreto. "El 'Chapo' era un tipo bastante conflictivo, le gustaba hacer grandes fiestas, bebía, echaba bala por todas partes y a Carrillo no le convenía, le generaba ruido", narra Anabel Hernández en su libro Los señores del narco.
Como si estuviera predestinado, 'el Chapo' nació entre cultivos de marihuana y amapola, en un poblado de 200 habitantes ubicado en el municipio de Badiraguato, estado de Sinaloa, noroeste de México.
Creció vendiendo naranjas para sobrevivir en el llamado 'Triángulo Dorado', donde están el municipio de Badiraguato y la máxima área de producción de cultivos ilícitos de México.
"Tuvo una infancia de penurias y malos tratos, su padre se dedicaba a la siembra de marihuana y él, siguiendo la costumbre familiar, decidió dedicarse a lo mismo", agrega Hernández en su libro.
Otro autor, el escritor Malcolm Beith, en su libro El último narco, cuenta cómo el padre del ahora capo lo golpeaba con frecuencia y lo corrió de la casa. En esa época "se fue a vivir con su abuelo; trabajó día y noche en el campo y no tuvo infancia".
A eso le atribuyen otros autores sus niveles de violencia. En México es reconocido por el terror que infunde. En abril pasado, por ejemplo, el arzobispo de Durango, Héctor González Martínez, declaró que el señor Guzmán estaba viviendo allí. "Sólo tomen el camino hacia Guanaceví, ahí es donde él vive, pero, bueno, todos lo sabemos, menos las autoridades", dijo el arzobispo Héctor González Martínez.
Cuatro días después, los cuerpos acribillados de dos tenientes del ejército aparecieron cerca de Guanaceví en el baúl de un carro, con los ojos vendados y las manos atadas por la parte de atrás de su cuerpo. Junto a los hombres muertos estaba una nota, que decía: "Ni las autoridades ni los sacerdotes pueden atrapar al 'Chapo' ".
El hombre más buscado del planeta es coleccionista de pistolas chapadas en oro y seductor, agrega Anabel Hernández: "En primera instancia opta por el cohecho, por la corrupción, por seducir ya sea a mujeres, funcionarios, públicos, militares, policías y demás, y cuando por las buenas no puede, puede convertirse en un hombre muy violento", agrega la autora.
Actualmente está casado en terceras nupcias con Emma Coronel, una reina de concurso de belleza local 32 años menor que él (el 'Chapo' tiene 55 años). Coronel viajó a California en agosto para dar a luz a unas gemelas, según reveló el diario Los Ángeles Times. De ahí la respuesta del presidente Felipe Calderón a las autoridades norteamericanas cuando le reclamaron y le siguen reclamando, por qué no capturar a 'el Chapo'.
'El sucesor de Osama Bin Laden'
DEA ofrece desde el 2004 5 millones de dólares por él

'The Guardian', uno de los diarios más importantes del Reino Unido y Europa, estimó que el narcotraficante sinaloense el 'Chapo' Guzmán es el indicado para encabezar la lista de más buscados del mundo, luego de la muerte de Osama Bin Laden.
El 'Chapo' está por encima de personajes como Semion Mogilevich, jefe de la mafia rusa; Félicien Kabuga, uno de los responsables del genocidio en Ruanda, e incluso de Matteo Messina Denaro, cabeza de la Cosa Nostra italiana. Según el diario inglés, aunque no hay un consenso entre las agencias de seguridad del mundo, Guzmán Loera podría ocupar el lugar de Bin Laden.
El periodista John Henley colocó a Guzmán Loera en el primer lugar en un artículo titulado 'Los nuevos 10 más buscados'. Por su cabeza, la Dirección Estadounidense Antidrogas, DEA, ofrece desde el 2004 el pago de 5 millones de dólares. Es buscado por conspiración para introducir cocaína a los Estados Unidos, por posesión de droga para distribución, lavado de dinero y falsificación con fines ilícitos. Sobre Guzmán pesan varias condenas en México, una de ellas, a 20 años, por soborno y asociación ilícita, que era la que cumplía en la cárcel de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, de donde se fugó en el 2001.
Alejandra Noguez
Especial para EL TIEMPO
Ciudad de México 

domingo, 13 de noviembre de 2011

Grito de amor y de protesta.

Grito de amor y de protesta.


las marchas estudiantiles reflejan una inconformidad que va más allá de la reforma a la educación.



Un movimiento estudiantil que hace apenas unos meses no existía logró convocar las manifestaciones más grandes desde 1971, obligó al presidente Juan Manuel Santos a retirar del Congreso su proyecto de reforma a la educación superior y tiene a su ministra de Educación contra las cuerdas. El mandatario, que estuvo en Chile en agosto, no puede dejar de verse en el espejo de su colega, que hace un año tenía una alta popularidad y la ha visto desplomarse por su manejo de las manifestaciones estudiantiles. ¿Cómo le cayó esta 'papa bomba' al gobierno entre las manos?
La globalización está trayendo a Colombia una movilización estudiantil que ha puesto a miles de jóvenes a participar por primera vez en la vida pública desde la calle. Aunque el presidente dijo que los estudiantes colombianos imitaban a los "indignados", la realidad es que la principal manifestación popular que enfrenta el gobierno de Santos no se puede entender sin el contexto global. 


Los estudiantes no solo se han tomado Chile. Paralizaron a Londres la semana pasada, en protesta por el aumento de las matrículas. Y aunque en Colombia no hay nada parecido al movimiento de los "indignados", las movilizaciones en otros lares -de Nueva York a Grecia, de España a los "occupy" de Estados Unidos-, protagonizadas por jóvenes, los principales paganinis de la crisis financiera, son toda una señal de que un movimiento mundial le está pasando la cuenta a la globalización. La movilización estudiantil colombiana se alimenta de ese contexto. Y debe alarmar a un gobierno que intentó desconocerla, alegar que no la entendía y -hasta su reversazo de la semana pasada- procurar que el proyecto siguiera un curso rutinario en el Congreso.



Sin embargo, el contexto internacional no es la principal explicación de cómo un movimiento estudiantil que hasta hace unos meses no existía hizo rectificar a un gobierno que es popular hasta entre sus opositores. Hay otras razones de fondo: el veloz proceso de organización de los estudiantes; su estilo nuevo, creativo y pacífico de protestar y el manejo errático de la reforma por parte del gobierno.


El movimiento 



¿Hace cuánto no se llenaba la Plaza de Bolívar con una manifestación de jóvenes en medio de gritos de "sin violencia, sin violencia", cada vez que algún incidente amenazaba descarrilar lo que, en lo esencial, fue una protesta pacífica? Muchos se hacían esa pregunta ante las caras pintadas de los estudiantes y sus coloridas demostraciones contestatarias. La plaza llena, pese a uno de esos aguaceros bíblicos bogotanos, era el resultado de un proceso que, al calor de la reforma a la educación, aglutinó a varias federaciones estudiantiles, hasta entonces marginales, en un movimiento que confluyó el jueves 10 en el lugar más emblemático de la protesta en Colombia.



Más de una docena de grandes marchas cada vez más nutridas, que empezaron no bien se anunció la reforma, a comienzos de este año, fueron el caldo de cultivo que condujo, el 20 y 21 de agosto, a una reunión a la que asistieron más de mil estudiantes de las principales organizaciones de 32 universidades públicas y de casi la mitad de las 48 principales universidades privadas. Allí se creó la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane), se hizo un comité operativo, que ha convocado las manifestaciones, y se redactó un programa de exigencias. Con la radicación del proyecto y la decisión del gobierno de no retirarlo de la Cámara, una segunda reunión de la Mane, el 15 y 16 de octubre, decidió continuar con las marchas en todo el país, llamar al paro que ha paralizado la universidad pública y convocar la 'Toma de Bogotá' del jueves 10. 



Sin llegar aún a las magnitudes de movilización de entonces, muchos han hecho un paralelo con 1971, cuando el movimiento estudiantil contra la reforma educativa de Misael Pastrana se convirtió en el Mayo del 68 colombiano. Pero hay diferencias. Ahora, el gobierno asumió que la capucha, las pedreas y la confrontación con la Policía iban a ser los argumentos de los estudiantes en contra del proyecto. Y si algo sorprendió a todo el mundo y ha contribuido a darle contundencia a la protesta, es su carácter pacífico y la multitud de iniciativas creativas con que los estudiantes se han manifestado en las calles. 



En la 'Toma de Bogotá' hubo momentos de tensión y en la Plaza de Bolívar estalló una papa bomba, pero esos conatos eran inmediatamente acallados por el grito multitudinario de "sin violencia, sin violencia" que brotaba espontáneamente de miles de gargantas. Abrazos y claveles a los policías antimotines, besos a los transeúntes, máscaras, comparsas, disfraces, marchas nocturnas con antorchas, 'cabalgatas' con caballitos de madera, han marginalizado el papel tradicional de los encapuchados y los enfrentamientos violentos con la Policía, han atraído amplia cobertura de los medios y han desarmado los intentos de estigmatizar la protesta como "infiltrada" por grupos ilegales.



Estos elementos contribuyen a explicar cómo fue ganando fuerza el movimiento, pero, como en las matemáticas que enseñan en la universidad, son "necesarios pero no suficientes" para entenderla. Falta un ingrediente: la conducta del gobierno -y su ministra de Educación-, que fue de tumbo en tumbo hasta el reversazo final de anunciar el retiro del Congreso de la reforma a la educación superior.


El reversazo final 

El gobierno se equivocó porque creyó que la socialización de una reforma sobre un tema trascendental y que afecta a un sector deliberativo y complejo se limitaba a convocar unos foros. La ministra María Fernanda Campo confundió presentación con conciliación, y explicación con concertación. El caso es que el solo anuncio de la reforma, en marzo, tuvo pésima acogida y alebrestó a un movimiento estudiantil que llevaba años dormido. La propuesta gubernamental de crear universidades con ánimo de lucro, de aumentar los créditos educativos, de darles un mayor peso a las universidades técnicas y tecnológicas, logró unir en un frente común a los rectores de las universidades públicas y privadas en contra de la iniciativa del gobierno. Como lo dijo el portal Lasillavacia.com, "llegar con una actitud de gerente del sector privado -sin ningún tipo de respaldo técnico ni político- a imponer una agenda polémica era la receta para el caos".



La ministra comenzó un largo periplo por todo el país para socializar y concertar el proyecto, y llegó a algunos acuerdos con los rectores. Según los estudiantes, lo que hizo fue tratar de legitimarlo sin incluir la mayoría de las propuestas que ellos hicieron. Cuando el gobierno finalmente presentó el proyecto, dio un primer reversazo y eliminó del texto la posibilidad de crear universidades con ánimo de lucro. Esto envalentonó a los estudiantes. Y el gobierno cometió un segundo error: desestimó la protesta. El presidente pasó de criticar el movimiento a afirmar que si fuera estudiante, estaría marchando. La ministra insistía en que el proyecto no sería retirado y tuvo confrontaciones radiales no muy afortunadas con los voceros estudiantiles. Algunas voces en el Congreso se unieron a los estudiantes y pidieron la renuncia de la funcionaria. Tanta fue la presión que miembros de la coalición de gobierno pidieron que retirara el proyecto. Así, el día antes de la 'Toma de Bogotá', el presidente anunció que lo haría si los estudiantes levantaban el paro. Al cierre de esta edición, estaba pendiente la decisión de la Mane.



La conclusión no deja al gobierno bien parado, y a los estudiantes les deja un sabor de victoria, aunque también unas lecciones importantes. La principal de ellas es que la demostración de fuerza que acaba de hacer el movimiento tiene que complementarse con un discurso más profundo y sofisticado. Aunque hubo un grupo de voceros que presentaron argumentos sólidos y demostraron conocimiento sobre la reforma, la mayoría de las otras presentaciones se concentraron en temas de forma. Hablaron más de la metodología que debe utilizarse en el proceso de conciliación del proyecto, de la representatividad de los interlocutores y de la falta de legitimidad de un Congreso con mayorías aplastantes de la Unidad Nacional para tramitarlo, que de los temas de la reforma. La segunda enseñanza es que la credibilidad del movimiento está asociada con sus aportes conceptuales y de fondo sobre la educación. Pero en más de una ocasión los estudiantes se desviaron en sus discursos hacia temas generales e ideologizados. Hablaron de la necesidad de reformular la distribución de las regalías o de acabar el conflicto armado. Y en lo que se refiere a la educación propiamente dicha, se enfocaron en la exigencia de que la universidad sea gratuita, que es una meta a la que nadie se opone, pero que requiere estudiar su viabilidad presupuestal.



En cuanto al gobierno, por el lado político este episodio alimenta la crítica que le hacen algunos sectores en el sentido de que cada vez que se ve sometido a presión, el presidente echa para atrás. Por el lado práctico, los grandes problemas de la educación superior y la falta de financiación de la universidad pública (los rectores pidieron medidas urgentes para enfrentarla mientras se aprueba la reforma) siguen clamando por soluciones de fondo. La discusión que viene no será fácil (ver artículo). En buena parte porque el intento del gobierno de reformar la educación se estrelló con miles de jóvenes que, exultantes, confirmaron el jueves 10 en Bogotá que pasar del pupitre a la plaza sí paga. 

viernes, 11 de noviembre de 2011

Análisis a la inteligencia del genio Steve Jobs


Análisis a la inteligencia del genio Steve Jobs, creador de Apple


Relato de Walter Isaacson, autor de la biografía que acaba de aparecer en español (Debate).

Adiós al 'iGenio' detrás de la gran manzana
Steve Jobs, fundador de Apple.
Una de las preguntas con las que luché al escribir sobre Steve Jobs era qué tan inteligente era. En la superficie, esto no debería haber sido un problema. Uno asumiría que la respuesta obvia es: él era muy, muy inteligente. De pronto, incluso con tres o cuatro "muys". Después de todo, fue el líder de negocios más innovador y exitoso de nuestra era y encarnó el sueño de Silicon Valley por excelencia: empezó su compañía desde cero en el garaje de sus padres y la convirtió en la más valiosa del mundo. 


Pero recuerdo haber cenado con él hace unos meses en la mesa de su cocina, como lo hacía casi todas las noches con su esposa y sus hijos. Alguien mencionó uno de esos acertijos que involucran a un mico que debe cargar un racimo de bananos a través del desierto, con una serie de restricciones sobre qué tan lejos y cuántos puede llevar a la vez, y uno debía descifrar cuánto tiempo le tomaría. El señor Jobs arrojó unas cuantas respuestas intuitivas, pero no mostró interés alguno en tratar de resolver el problema rigurosamente. Pensé cómo Bill Gates hubiera hecho clic-clic-clic y, lógicamente, hubiera dado con la respuesta en 15 segundos, y también cómo el señor Gates devoraba libros de ciencia como un placer vacacional. Pero entonces algo más se me ocurrió: el señor Gates nunca hizo el iPod. En cambio, hizo el Zune.





Entonces, ¿era el señor Jobs inteligente? No convencionalmente. 
En cambio, era un genio. Eso puede parecer un tonto juego de palabras, pero, de hecho, su éxito dramatiza una distinción interesante entre la inteligencia y el genio. Sus saltos imaginativos eran instintivos, inesperados y en ocasiones mágicos. Eran desatados por la intuición, no el rigor analítico. Entrenado en el budismo zen, el señor Jobs llegó a valorar la sabiduría experiencial por encima del análisis empírico. No estudiaba datos o hacía cálculos, sino, como un rastreador, podía oler los vientos y sentir qué se encontraba adelante.



Me dijo que empezó a apreciar el poder de la intuición, en contraste con lo que él llamaba el "pensamiento racional occidental", cuando deambuló por la India después de abandonar la universidad. "La gente en la India rural no usa su intelecto como lo hacemos nosotros", dijo. "En cambio, usa su intuición... La intuición es una cosa muy poderosa, más poderosa que el intelecto, en mi opinión. Eso ha tenido un gran impacto en mi trabajo".



La intuición del señor Jobs se basaba, no en el aprendizaje convencional, sino en la sabiduría experiencial. También tenía mucha imaginación y sabía cómo aplicarla. Como dijo Einstein, "la imaginación es más importante que el conocimiento". 



Einstein es, por supuesto, el verdadero ejemplar de genio. Tenía contemporáneos que probablemente podían igualarlo en capacidad intelectual pura cuando se trataba de procesamiento matemático y analítico. Henri Poincaré, por ejemplo, descifró primero algunos de los componentes de la relatividad especial y David Hilbert logró resolver ecuaciones para la relatividad general casi al mismo tiempo que Einstein. Pero ninguno de los dos tuvo el genio imaginativo para dar el salto creativo completo que estaba en el centro de sus teorías, a saber, que no existe algo así como el tiempo absoluto y que la gravedad es una urdimbre del tejido del espacio-tiempo. (Está bien, no es tan simple, pero por eso él era Einstein y nosotros no.)



Einstein tenía las cualidades elusivas de genio, que incluían esa intuición e imaginación que le permitieron pensar diferente (o, como decían los anuncios del señor Jobs, Pensar Diferente). Aunque no era particularmente religioso, Einstein describía este genio intuitivo como la habilidad de leer la mente de Dios. Al evaluar una teoría, se preguntaba: ¿es esta la forma como Dios diseñaría el universo? Y expresaba su incomodidad con la mecánica cuántica, basada en la idea de que la probabilidad juega un papel gobernante en el universo, declarando que no podía creer que Dios juegue a los dados. (En una conferencia de física, Niels Bohr fue convencido para exhortar a Einstein a parar de decirle a Dios qué hacer.)



Tanto Einstein como el señor Jobs eran pensadores muy visuales. El camino a la relatividad empezó cuando el adolescente Einstein insistía en tratar de imaginar cómo sería viajar junto a un rayo de luz. El señor Jobs pasaba tiempo casi todas las tardes caminando alrededor del estudio de su brillante jefe diseñador Jony Ive y tocando modelos en espuma de los productos que estaban desarrollando.



El genio del señor Jobs no estaba, como incluso sus fanáticos admiten, en la misma órbita cuántica que Einstein. Así que probablemente es mejor bajarle un poco a la retórica y llamarlo ingenio. Bill Gates es súper inteligente, pero Steve Jobs era súper ingenioso. La distinción principal, creo, es la habilidad de aplicar la creatividad y la sensibilidad estética a un reto.



En el mundo de la invención y la innovación, eso significa combinar una apreciación de las humanidades con una comprensión de la ciencia -conectar el arte a la tecnología, a la poesía a los procesadores-. Esta era la especialidad del señor Jobs. "De niño, siempre me pensé como alguien de las humanidades, pero me gustaba la electrónica", dijo. "Luego leí algo que uno de mis héroes, Edwin Land de Polaroid, dijo sobre la importancia de la gente que podía pararse en la intersección entre las humanidades y las ciencias, y decidí que eso era lo que quería hacer."



La habilidad de fusionar creatividad con tecnología depende de la habilidad personal para estar emocionalmente en sintonía con otros. El señor Jobs podía ser petulante y poco amable al tratar con otra gente, lo cual llevaba a algunos a pensar que carecía de conciencia emocional básica. 



En realidad, era lo contrario. Podía formarse una opinión sobre la gente, entender sus pensamientos internos, convencerla con halagos, intimidarla, apuntar a sus más profundas vulnerabilidades y deleitarla a su antojo. Sabía, intuitivamente, cómo crear productos que complacían, interfaces que eran amigables, y mensajes de mercadeo que eran atractivos.



En los anales de la ingeniosidad, nuevas ideas son solo parte de la ecuación. El genio requiere de ejecución. Cuando otros producían computadores cuadrados con interfaces intimidantes que confrontaban a los usuarios con antipáticos mensajes verdes que decían cosas como "C:\>,", el señor Jobs vio que había un mercado para una interfaz como un cuarto de juegos soleado. De ahí el Macintosh. Claro, Xerox se inventó la metáfora del ordenador de mesa gráfico, pero el computador personal que construyó fue un fracaso y no desató la revolución del computador personal. Entre la concepción y la creación, observó T. S. Eliot, cae una sombra.



En algunas formas, la ingeniosidad del señor Jobs me recuerda a la de Benjamin Franklin, uno de mis otros sujetos biográficos. 
Entre los fundadores, Franklin no fue el más profundo pensador -esa distinción va para Jefferson o Madison o Hamilton-. Pero era ingenioso.



Esto dependía, en parte, de su habilidad para intuir las relaciones entre cosas diferentes. Cuando inventó la batería, experimentó con ella para producir chispas que él y sus amigos usaron al matar un pavo para su banquete de final de temporada. 



En su diario, registró todas las similitudes entre esas chispas y los rayos durante una tormenta eléctrica, luego declaró: "Que se haga el experimento". Así, voló una cometa en la lluvia, extrajo la electricidad de los cielos y terminó inventando el pararrayos. Como el señor Jobs, Franklin disfrutaba el concepto de creatividad aplicada -tomando ideas ingeniosas y diseños inteligentes y aplicándolos a artefactos útiles-.



China y la India probablemente producirán muchos pensadores analíticos rigurosos y tecnólogos conocedores. Pero la gente inteligente y educada no siempre engendra innovación. La ventaja de América, si continúa teniendo una, será que puede producir gente que también es más creativa e imaginativa, aquellos que saben cómo pararse en la intersección entre las humanidades y las ciencias. Esa es la fórmula para la verdadera innovación, como lo demostró la carrera de Steve Jobs.
Reproducido con permiso del autor.


¿Quién es Walter Isaacson?

Presidente del Instituto Aspen, ha sido presidente de CNN y director ejecutivo de la revista 'Time'. Es autor de 'Einstein, su vida y su universo' y 'Benjamin Franklin: An American Life'. Vive en Washington, D. C.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Melina Mercouri


Melina Mercouri-Andres Caicedo 




Chistosísimo. Esta noche no saldrás de los limites de tu piel: más allá es imposible, El te dejará satisfecha, reconocerá en ti una concordancia perfecta, tus poros sudarán parejo con los de él y tus manos buscarán en su cuerpo algo que no hayas conocido, y si no te va bien en la búsqueda las manos de él guiarán las tuyas natural, Tocarás una sola vez sus nalgas y sentirás su Escalofrió, el tuyo el de él el mismo, Y hasta puedes decirle que se bajen al suelo para hacerlo diferente, palabra, al suelo. Y allí todo el universo se limitará a existir en el espacio en blanco que dejen los dos cuerpos y dirás cosas, a él le gusta. Puede ser con una legendaria vos ronca, como en las películas  francesas o Melinda Mercouri recuerdas, Sin ningún temor, todo lo que se te ocurra, jovencita,  que te acaricia como a ti te gusta, para que esta noche todo les salga  a las mil maravillas, para que los dos sean una materia sebácea sin absolutamente nada de forma, sebácea y cristalina,  sin forma, con sentidos,

Qué bien,  Tu pelo crespo, si, tienes el pelo crespo, qué vaina. Tus mechones: enroscaditos, Te caen sobre la frente: mechones negrísimos, ¿te das cuenta? ¿El se ha dado cuenta?  Y la nariz chiquita y chiquita rima con bonita y con otro diminutivo de lo más rimador  que se llama respingadita,  así, y las trompas que haces,  pero cuando te sonríes tratas de no mostrar gran parte de tus dientes, para que no te vean ese: el de metal. Le has contado que cuando tenias quince años  te lo quebró una amiga jugando básquet  y que tu mamá te mandó a poner esa joda de repuesto, porque no es más que un repuesto. Un pedazo de aluminio bordeando el esmalte, ¡Eso: un diente enmarcado! Ese diente que pesa sobre la boca de él cuando te está besando, la vez pasada  le cortó la lengua, casi no le salió sangre pero pegó un berrido y tú te asustaste  y le preguntaste lo de siempre, que qué había pasado, pero a él te dio pena decirle que era ese maldito diente y se quedó callado  y se estiró la mano hacia tu cuerpo  y tu cuerpo la recibió  gustosa, ni más faltaba. Y ese diente tuyo es ácido, él te lo mira ahora y se le hace agua la boca. 

Hasta ha pensado en echarle Sal y chuparlo como si fuera Limón, Y sigues haciendo esas Trompitas, y cantando boleros de Libertad Lamarque, algo así como ya todo el corazón te lo entregué, si, eso lo cantaste  cuando lo conociste,  después que le dijiste que tenías veinte años  y hasta tenias una vos bonita y él te dijo  que tus ojos eran muy negros  pero que cómo era eso que ibas a tener veinte años, que él tenia apenas diez y siete y no importa le respondiste atemorizada, pero él todavía no podía creer. ¡Veinte años! Palabra que hasta te iba a pedir que le mostraras la tarjeta de identidad, te había calculado diez y seis por lo menos. No los aparentas, te lo digo y tú no importa olvidemos eso,  a mi se me da cinco centavos que usted tenga diez y siete y dale con ese bolero y él estuvo a punto de lanzar la carcajada  cuando tú seguías en que ya le habías  entregado todo tu corazón y que eres muy joven, mejor y tus ojos te ayudan a cantar ese bolero, ¿no te lo digo? ¡Ja!  Y después de haber entrado en ese cuarto, él se paró delante de ti y cruzó los brazos y dijo que empezaras a quitarle el blue  jeans  y te asombraste de la proposición y dijiste que no, que lo hiciera él sólo y que apagara la luz, que no te viera desvestir y te cubriste  con una enorme sábana blanca mientras él se quitaba los blue jeans por su cuenta y tú veías sus dedos, los imaginabas en tu pertenencia. Y no solamente fue eso, sino que después del primer beso le preguntó que si era virgen y tú dijiste para adentro este por qué viene con esas preguntas y le respondiste no, no soy virgen y él te recostó sobre la cama y dijo que bien y sonreíste y le mordiste una oreja como habías visto en una película  de james bond  o en cualquiera de espías. Y con una mano te echabas el pelo para atrás y con la otra te agarrabas de su cuerpo y a veces cogías el pelo de él y también querías echarlo para atrás, pero él no se iba, se acercaba más a tu cuerpo y dejaba que su pelo cayera sobre tu cara y te decía algo, algo que no entendías de todos modos,  qué carajo, no hay necesidad de entender  lo que se dice. 


Ademas:  a quién se le ocurre hablar en esos momentos. Pero tú también  abrías la boca para soltar palabras,  Mirabas al cielo raso y al chorrito de luz que entraba desde cualquier parte y también hablabas, jovencita, ni modo de replicar. Y después todo el espacio se sumergió en los cuarenta mil sentidos de los dos cuerpos, allí donde todo despreciaba  a lo que no se pudiera tocar con la punta de los dedos. Y luego vino el mar, la cúpula espacial del paseo nuclear:  el cielo, eso era el mar o no era el cielo, su sonrisa, luego vino su sonrisa, el azul, la enorme sábana era una enorme sábana, era todo,  y luego vino tu pelo, el de él una palabra que no recuerdas, pero la entendiste, hasta sonreíste al oírla  y luego vino el mar y un espacio brillante , brillante con colores  relampagueantes  que se perdían y volvían a aparecer así como cuando te aprietas los ojos y los párpados  se llenan de colores y luego vino ese chorrito de luz más allá de los colores relampagueantes  y esa muchacha de la novela le decía al tipo que la esperara, esa muchacha de la novela tenia el pelo del color del ala de cuervo y el tipo era casado y su esposa le había encontrado un preservativo en el bolsillo y tú le ibas a decir que la esperaras cuando vino el mar  y cuando llegó el chorrito de luz de los colores del chorrito de luz relampagueante  de los colores del chorrito de luz del azul del mar o del paseo de ese paseo y tú le ibas a decir  que te esperara.

Hoy estarás nuevamente con él. Ya las cosas serán distintas. Serán distintas  Porque lo has recordado por una semana entera y has vuelto a leer la novela de la muchacha  del pelo color ala de cuervo y has imaginado la cara de su amante y todavía no sabes qué era lo que ella quiere decir con esa palabra: espérame.

Tu harás lo mismo. Harás que te bese hasta que te haga cerrar los ojos y apretar las piernas y pellizcar tus senos. Así. Que te recorra Íntegra, que por favor no deje de tocar un solo pedazo de tu cuerpo y que después, siempre después, no tendrás que decirle que te espere cuando para los dos haya llegado el momento. Qué va.

A pesar de todo, ese diente tuyo no te afea totalmente la boca, pero de lo que no hay duda es que mañana te lo haces quitar. A lo mejor hasta hayas cortado la lengua de él a lo mejor hasta ese berrido que lanzó la otra vez fue por eso.

Que te mire a los ojos, que por favor haga todo lo posible por mirarte a los ojos, esta noche, ahora, ahora que lo esperas, que por Dios te mire a los ojos y si no puede que se estire, que alargue las piernas, que se tuerza, que haga todo lo que quiera pero que no deje de mirarte a los ojos. Esta noche,  cuando él se acerque a ti y te vea peinada como a él le gusta, te lo explicó la otra vez, a lo mejor le hayas entendido: es con el pelo tirado hacia la cara y la carrera por la mitad: así. Si, que ahora que vente correr a donde tienen que ir y que te mire a los ojos para que vea en ellos todo aquello por lo cual estás debajo de él, encima de él,  en la mitad de él. Si, si él te mira a los ojos esta noche, verá en ellos todas las mil razones por las cuales tu alma siente lo que siente, por las cuales tu cuerpo piensa y razona cómo ahora está pensando y razonando. Esta noche, cuando él te diga que está muy bonita  con el peinado nuevo y te haga una mueca chistosa por la nariz para que tú te pongas contenta. Esta noche, cuando él venga, cuando él no vendrá: lo verás.

Y esta noche, cuando él venga, cuando él no vendrá, tú cantarás otra vez ese bolero.